[22/02/2010] Un día don José Huayunga, poblador del distrito del Puinahua, se levantó temprano para salir de caceria. Limpió su escopeta y con una talega que es como un bolso, llena de fiambre (comida) la puso en su espalda y atravezó el río Puinahua, hasta llegar a su chacra, donde comenzaba un camino que se dirigia hacia un bosque menos frecuentado por los pobladores, en busca de animales silvestres.
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